Si decides no usar el misoprostol, tres cosas pueden suceder:
- El embarazo puede interrumpirse y expulsarse de forma natural entre 1 y 2 semanas después.
- Puedes tener un “aborto retenido”: el embarazo ha dejado de crecer, pero aún no se ha expulsado. En ese caso, puede ser que necesites usar misoprostol o realizar un procedimiento para completar el aborto.
- El embarazo puede continuar y mantenerse saludable. La mifepristona por sí sola no se ha asociado con defectos de nacimiento.
No existe una forma segura y efectiva de revertir los efectos de la mifepristona. Los tratamientos de “reversión de las pastillas abortivas” no funcionan y pueden ser peligrosos.
