Los abortos no están relacionados con problemas de salud mental. Sin embargo, cualquier decisión importante en la vida puede generar emociones difíciles. Esto es especialmente común cuando las decisiones sobre el embarazo ocurren en situaciones complicadas.
Cualquier sentimiento que tengas después de tu aborto es válido. Muchas personas sienten alivio, mientras que otras pueden tener dificultades. Algunas pueden sentir culpa por no sentirse culpables. Otras pueden preguntarse sobre los «¿qué pasaría si?…». Algunas pueden lamentar las situaciones que llevaron a su aborto. Algunas pueden sentir que no tuvieron control o que tomaron decisiones demasiado rápido. Los entornos legales restrictivos, el estigma social y los cambios hormonales pueden intensificar estos pensamientos.
No hay nada de malo en tener un aborto. El aborto es una forma esencial de atención a la salud. Cada año, alrededor de 73 millones de personas tienen un aborto en todo el mundo. No tienes que vivir esta experiencia en soledad.
Nombrar tus emociones y procesarlas puede facilitar sobrellevarlas. Hacer algunas de las siguientes cosas puede ayudar:
- Escribe lo que sientes para poder darle sentido a tus emociones.
- Habla con alguien de confianza sobre tu experiencia.
- Busca apoyo de una persona profesional en salud mental.
- Contacta una línea de apoyo para abortos; avísanos y quizá podamos brindarte información sobre opciones locales.
Recursos de apoyo antes, durante y después de tu aborto (disponibles solo en algunos idiomas):
