Guatemala, Iniciativa 5272: Diputados proponen quitar derechos reproductivos por conseguir votos de grupos cristianos

 

Los diputados desempolvaron un proyecto de ley con el que pretenden quedar bien con católicos y evangélicos y sacrificar derechos sexuales y reproductivos. La cuestionada iniciativa 5272 buscará colarse en una plenaria y convertirse en ley. El trasfondo de retomar el tema es explicado en esta nota.

Artículo de Nómada:
https://nomada.gt/pais/entender-la-politica/iniciativa-5272-diputados-quitan-derechos-reproductivos-por-conseguir-votos-de-grupos-cristianos/

marchacontrainiciativa52727-c14597f6938239c30b54cf69e64d78e1-1200x0.jpg

En los pasillos del Congreso todos saben cuál es la verdadera intención de los diputados que promueven a iniciativa 5272. A 45 días de la elecciones, los diputados están dispuestos a sacrificar el derecho de decidir de las niñas, mujeres y censurar a la comunidad LGTBIQ a cambio de votos.

Diez diputados de la comisión de Legislación y Puntos Constitucionales del Congreso firmaron el dictamen favorable con modificaciones leves, para permitir que avancen las discusiones en torno a la aprobación de una ley que prohíbe la educación sexual, prohíbe la promoción de la diversidad sexual y de género, prohíbe el matrimonio para las parejas del mismo sexo y establece penas de cárcel para mujeres que aborten, intencional o accidentalmente.

Son las firmas de Fernando Linares Beltranena (PAN), Adim Maldonado (FCN), María Stella Alonzo (independiente), Sandra Patricia Sandoval (FCN), Javier Hernández (FCN), Juan Ramón Lau Quan (TODOS), Aníbal Rojas (VIVA), Carlos Enrique López Maldonado (UNE), Juan Manuel Díaz- Durán Méndez (VIVA) y Estuardo Gáldamez (FCN), las que figuran en ese dictamen.

Aníbal Rojas es el ponente de esta ley que ha generado rechazo. Pero él intenta minimizar esa animadversión.

—Son pequeños grupos los que se oponen, esta iniciativa tiene el respaldo del 80 por ciento de la población—, asegura, sin titubear.

Sin embargo, organizaciones de mujeres, instituciones a favor de los derechos humanos, defensores de la diversidad sexual, miembros de la comunidad LGTBIQ, incluso profesionales de la salud se oponen a que en Guatemala una mujer que sufra un aborto accidental tenga que pasar al menos dos años de su vida en la cárcel. También se oponen a que no se conciba otro tipo de relaciones distintas a las heterosexuales.

Criminalización, aberración, ilegalidad, violación a los derechos humanos, regresividad, inconstitucionalidad e inviabilidad son algunas de las palabras con las que muchos relacionan la iniciativa de ley para la protección de la vida y la familia. El nombre es una paradoja, porque en sus 21 artículos no hace más que tergiversar el concepto de familia y de la dignidad a la vida.

El trasfondo electoral del proyecto de ley

—No nos estamos sacando de la manga esta iniciativa para ganar votos es una iniciativa que ha tenido todo un proceso—, dice Aníbal Rojas.

Sin embargo, otros diputados que se oponen a esta “aberración jurídica” saben bien que las intenciones son claras: buscar votos.

Nómada conversó con diputados que confirmaron que las intenciones de los congresistas son electorales.

—Eso es, es un tema electoral, la intención es ganar votos—, dijo la diputada Sandra Morán, quien se declaró abiertamente lesbiana y  no apoya esta iniciativa.

La analista de temas políticos, Stephanie Rodríguez, no tiene ninguna duda sobre las intenciones electorales que tiene la 5272.

—Es una aberración jurídica que no tiene asidero legal, pero detrás de ella hay un tema político, su intención es ganar o quedar bien con el sector más conservador evangélico y católico en Guatemala—, señala.

“Perversa” es la palabra que ella utiliza para referirse a la estrategia de ganar simpatizantes con temas tan delicados como la salud reproductiva, educación sexual integral y derechos humanos.

Mientras otros candidatos intentan ganar votantes y ofrecen abiertamente implementar la pena de muerte, a pesar de ser una opción inconstitucional, otros ingenian este tipo de leyes para ganar simpatía de los más conservadores.

—Proponer este tipo de leyes es una estrategia recurrente y generalmente se caracterizan por ser inviables, por estar fundamentados en una moral absurda y por ser distorsionadas—, agrega Rodríguez.

En el marco electoral, cualquier propuesta de ley resulta sospechosa, según Ricardo Barreno politólogo del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (INCEP).

En entrevistas a medios de comunicación escritos y radiales, varios candidatos han presentado sus propuestas y han hecho promesas que muchas veces no tienen posibilidad legal pero que despiertan reacciones de parte de los grupos más conservadores y religiosos del país.

—En esta campaña electoral, la línea discursiva ha sido altamente conservadora y ha girado en torno al tema de la familia, la pena de muerte pero dese una lógica reactiva—, explica el analista.

En medio de un proceso electoral no es extraño que desde el Congreso se intenten generar condiciones para despertar la simpatía de sectores conservadores, aunque esto implique dejar en el olvido propuestas que se traduzcan en mejores condiciones de vida para las mujeres, el sector trabajador, las comunidades olvidadas del área rural, el acceso al agua y servicios básicos, entre otros.

A la comunidad LGTBIQ, a los defensores de derechos humanos, a algunas mujeres, al procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, les preocupa el hecho de que diputados utilicen sus potestades para retroceder en garantías y libertades constitucionales de la población.

—Sería muy lamentable que se quiera violar derechos con tal de ganar votos—, teme Rodas.

Una ley para orientar a los feligreses

Con dictamen favorable, con dos lecturas avanzadas en el Congreso, lo que le resta a esta iniciativa es que el Pleno la conozca una vez más y que 80 diputados den su voto a favor.

Este miércoles no se logró quórum, pero la tercera lectura de la 5272 figuraba como uno de los puntos en la agenda de los diputados. Por esa razón, desde las 2 de la tarde, varios ciudadanos  se acercaron con rótulos, pancartas y banderas de la diversidad sexual para exigir que esta iniciativa no avance y que no se vulneren los derechos ni de las mujeres, ni de la comunidad LGTBIQ.

—Estamos manifestando contra esta iniciativa, claramente es errada y va en contra de la diversidad sexual. Tratan de capitalizar el rechazo que una parte de la población siente hacia la diversidad sexual—, dijo Luis Barrueto, integrante de Visibles, quien gritaba consignas sobre la novena avenida, frente al Congreso de la República.

“¡No pasa la 5272!”, era la consigna en voz de mujeres, madres, estudiantes, defensores de derechos humanos.

Adentro, las consignas no se escuchaban, no traspasaban el concreto del Palacio Legislativo. En uno de los pasillos caminaba Marco Antonio Rodríguez, un pastor evangélico representante del Movimiento Evangélico de Acción Pastoral  que aseguró “no estar en contra ni de los gays, ni de las lesbianas”, sino de las “corrientes ideológicas que puedan desestabilizar a la familia”.

—¿Es posible que esta iniciativa esté siendo usada con fines electorales?
—Probablemente algunos lo puedan ver así, pero no es la intención porque nosotros hemos trabajando esto desde hace cinco años. Obviamente vamos a estar vigilantes en relación a quiénes (diputados) estén a favor de la iniciativa, los que estén a favor de esta iniciativa están  a favor de la familia y la vida. Nosotros damos cierta orientación, aunque no vamos a decir “vote o no por fulano”, pero como pastores nuestro deber es orientar a la feligresía acerca de aspectos puntuales: la moral, la ética y la espiritualidad.