BebéI had an abortion. Hace apenas cinco días me practiqué un aborto con medicamentos (Cytotec). Ciertamente no fue para mi una experiencia para nada agradable, sin embargo hubo muchas circunstancias a mi favor. La más importante y la razón por la cual me sentí más segura al hacerlo es que soy médico y si bien en la facultad no se nos enseña como practicar abortos con medicamentos, los conocimientos que tengo me ayudaron para una adecuada comprensión de todo el proceso. Además siempre tuve el apoyo de mi pareja, quien realmente nunca estuvo 100% de acuerdo en que me practicara un aborto e incluso me pidió muchas veces que tuviera al bebé y hasta que nos casaramos, cosa que no hice porque ni el matrimonio ni los hijos están en mi proyecto de vida, o por lo menos no a corto plazo. Así que mi decisión nunca estuvo a discusión, siempre estuve segura de lo que quería y nunca consideré otras opciones. Decidí el aborto por medicamentos porque me pareció la opción más fácil, barata, segura y menos dolorosa, además estaba muy a tiempo para hacerlo de esta manera, sólo tenía entre 6 y 7 semanas. El proceso en sí no fue fácil y aunque mi novio siempre estuvo a mi lado, pendiente por si se presentaba cualquier complicación, yo sentí mucho miedo, pero poco a poco fue disminuyendo. Tuve algunos efectos secundarios con el medicamento, sobre todo fiebre y escalofríos. Posteriormente inició el dolor, cólicos algo fuertes pero soportables y con estos comenzó el sangrado. Después de unas horas fui al baño y pude sentir que salió algo, como un coágulo grande, el cual seguramente contenía el saco con el embrión. Después de arrojar eso el dolor disminuyó muchísimo. Al día siguiente pude ir a trabajar sin ningún problema, ya no tenía dolor, sólo el sangrado, que era similar en cantidad al de una menstruación. Estos días que han seguido, el sangrado continúa, en ratos nuevamente tengo cólicos pero los puedo aminorar un poco con analgésicos. Ayer me hice un ultrasonido para asegurarme de que tuve un aborto completo y que no quedaron restos en mi útero que puedan causarme hemorragias o infecciones. Felizmente todo salió bien. Ahora solo queda esperar a que pare el sangrado, el cual es normal que dure de dos a tres semanas, yo llevo cinco días. Doy gracias a Dios de que todo salió bien, de que no me equivoqué al hacer lo que hice y de que la tranquilidad regresó nuevamente a mi. Me siento en paz y muy agradecida. No he sentido para nada arrepentimiento, pero sí me sirvió para aprender a no confiarme y cuidarme mejor. Y bueno, sé que para muchas mujeres es difícil tomar una decisión de esta naturaleza, sobre todo en nuestro país, México, en donde hay gente llena de prejuicios, dispuesta a juzgar y despedazar a quienquiera que haga algo considerado como "incorrecto" para la sociedad o la religión. Si a eso le sumamos el machismo, el panorama es todavía peor. Lo único que puedo decir a alguien que esté pasando por esta penosa experiencia de un embarazo no deseado, es que cualquiera que sea la decisión que tomen, la hagan pensando en ustedes, no tomen en cuenta los juicios y comentarios negativos de otras personas, porque es muy fácil hablar, pero quien finalmente se va a enfrentar ya sea a un aborto o a tener un hijo vas a ser tú. Ellos no van a sufrir tu embarazo ni van a mantener a tu hijo, tú sí, por lo tanto la decisión es sólo tuya. Y si deciden tener un aborto, infórmense, investiguen, pregunten a personas de confianza y que tengan conocimientos en el tema, busquen ayuda. Cuando se está informada se pueden tomar mejores decisiones. Suerte a todas!
Muy poca gente supo que estaba embarazada y que me hice un aborto. Sólo supo mi pareja y unos pocos amigos de confianza. Todos me apoyaron en mi desición. Creo que fue la mejor manera de hacerlo. Tenía unas pocas semanas solamente, me informé, investigué cómo hacerlo y no me equivoque. Todo salió bien. Claro que hubo dolor y algunas otras molestias pero nada que no pudiera soportar. La verdad creí que iba a ser mucho más doloroso y que iba a sangrar mucho más. Pero lo cierto es que sólo fueron cólicos por un rato y un sangrado un poco más abundante que el de una menstruación. El ser madre no está en mi proyecto de vida. Al inicio tuve miedo de que se presentara alguna complicación o de que fuera a presentar mucho dolor. Pero con el apoyo de las personas que estuvieron conmigo y al ver que todo iba bien, el miedo desapareció. Ahora me siento aliviada, tranquila y agradecida de que todo haya salido tan bien. |