Este año la relaciòn con mi novio no andaba bien, habìa dejado de amarlo y pretendìa decirle que cortàramos la relaciòn cuando me embaracé. Conversamos y aunque en un primer momento èl me apoyò con un aborto, luego se arrepintiò y tuve que pedirle que me dejara hacerlo sola, porque yo no querìa perder a mi familia ni mi carrera. En mi caso, los ùnicos que sabìan de mi aborto eran mis hermanos y un amigo, que siempre me apoyaron y estuvieron de acuerdo con lo que yo hiciera màs allà de sus principios morales. Por suerte no pasò nada grave y nadie lo notò. Mi madre se hubiera muerto si se entera. Luego del aborto nadie habló nunca más del tema, lo que terminó dañándome.
Intentè abortar desde las 9 semanas y debido a ello, mi novio me dejò. A las 11 semanas usé por mi cuenta una dosis vaginal de Misoprostol. Perdí muchos coàgulos grandes y una pequeña masa gris, sangrè por 12 dìas, pero pasò un mes y aùn sentìa sìntomas de embarazo. Cuatro o cinco semanas después me hice una ecografìa y ví en ella al bebè, que tenìa latidos y parecía estar bien. (Al momento de la ecografìa tenìa 18 semanas de gestación, pero el bebè estaba sòlo de 15 semanas, debido a la sangre perdida en el primer intento). Temì que viniera con malformaciones y que sufriera toda su vida por mi culpa.
A sus 16 semanas usè 1 tableta de mifepristona y 4 misoprostol bucal a las 3am. Tuve escalofrìos y unos còlicos horribles, el vientre se me puso muy duro. A las 7am me tomè dos màs y a la hora expulsé tres coàgulos grandes. A las 9:30am se rompió la bolsa. Luego cayeron dos coágulos màs pequeños y luego de un rato sentí algo que bajaba: eran las piernas del feto ya muerto. Estuve una hora y media intentando expulsarlo, tuve que ayudarme con las manos. Era un varoncito, medía unos 15 o 17 cms. de largo, su cabeza era muy "deforme" (talvez por el anterior uso de misoprostol). Luego de ello estuve mucho tiempo pujando hasta que salió una masa enorme que identifiqtué inmediatamente como la placenta. Al día siguiente tomé dos pastillas más de misoprostol para asegurarme de expusar todo. Con los dìas los dolores fueron disminuyendo, a la semana dejé de perder calostro y sangré por tres semanas. No presenté infecciones ni complicaciones mayores. Al mes tuve mi menstruación de vuelta. Fuè un parto, no un aborto, luego le tomè el peso a lo que habìa hecho.
Este año las cosas con mi novio no andaban bien y justo cuando pretendìa terminar con èl, me embaracè. Èl no me apoyò con la idea de abortar por sus principios, ello sumado a que èl contaba con el apoyo de su familia)...pero yo sabìa que èl no era el hombre de mi vida, ya habìa dejado de amarlo y no querìa ser una carga para èl y su familia. Yo sè que èl hubiera hecho lo posible por cuidar del bebè, pero nuestra relaciòn ya no era la misma, ese niño hubiera venido a sufrir a este mundo.
Por otro lado, sè que èl no hubiera conseguido un buen sueldo y hubièramos sido una carga. Yo tampoco me sentía capaz de haber llevado la universidad, el trabajo y un bebè. Mi familia no me apoyarìa, los perderìa a ellos y a mi carrera si tenìa a ese bebè, mis planes de vida al suelo...Era amarrarme a un hombre que ya no amaba o salir adelante sola con el bebè...y no me sentìa capacitada para cuidar de un bebè, de llevar tal responsabilidad sola. Mi madre fue la mayor causa de mi decisiòn, ya que no querìa descepcionarla...no querìa defraudarla ni romper sus planes de vida para mì.
Desde un principio al verme embarazada la ùnica salida que ví fue el aborto, a pesar de que nunca estuve a favor de ello. Ahora puedo darme cuenta de cómo fuí capaz de hacerme tanto daño a mì misma sòlo para eliminar a ese pequeño ser que no tenìa la culpa de nada, cómo en la sangre perdida se fué una parte de mì. Al hacerme la ecografìa luego del primer intento, le tomè el peso a lo que habìa hecho...ver que esa personita seguìa viva a pesar de lo que hice para "eliminarlo". Sentì una culpa enorme, talvez fue instinto materno...dudè sobre lo que hice y sobre què harìa después. Me sentì lo peor del mundo, porque antes de verlo, sòlo lo imaginaba, vivìa en mi cabeza, pero al ver que su corazoncito latìa, quise cuidarlo y protegerlo de mì misma y de lo que le podía hacer...me decidì por un tiempo a tenerlo, amarlo y salir adelante sola con èl o ella..ya me estaba acostumbrando a él.
Pero luego tuve miedo de que viniera con malformaciones o problemas neurològicos. Pensè què harìa si fuera asì, ver cómo mi bebè sufriría toda su vida por mi culpa, no soportarìa eso...Él no tenía la culpa de mis errores, no merece una vida asì. Me dì cuenta muy tarde de que lo querìa, ya no habìa vuelta atràs cuando lo quise conmigo. Al verlo salir de mì, tan pequeñito, tan indefenso...quise abrazarlo, abrigarlo y acunarlo...pero ya nada tenìa sentido, estaba muerto...Y ya no lo tengo conmigo, ya no està dentro de mì, ya no me dan esas cosquillitas en el vientre. Ahora me siento vacía emocionalmente, siento nostalgia, pena y culpa por esa vida que se fué...y me siento asesina, inhumana. Era mi primer hijo y lo matè. Ahora lo extraño tanto...tanto. Sòlo quiero terminar mi carrera para quedar embarazada nuevamente y poder sentir a mi bebé una vez màs...
No le hecho toda la culpa a la sociedad, pero en parte ello influye mucho en lo que decidimos. Antes de esto yo jamàs pensè en tener un niño, pero al sentirlo dentro, todo cambia.
La culpa que me provoca lo que hice es horrible, saber que amo a los niños, a los bebès...pero que matè al mìo...es algo que nunca me perdonarè, fuì tan egoìsta, no le dejè crecer ni disfrutar de las cosas sencillas de la vida...su vida fuè tan corta. Por mi culpa, porque puse mis intereses y los de mi familia por sobre los suyos.
Si alguien se encuentra en esta situaciòn, piènselo mil veces, porque estas cosas duelen mucho, te marcan...estàs llendo en contra de tu naturaleza, de tus sentimientos. Yo sentì un alivio porque ya no tendrè problemas con mis padres, pero el dolor,e l vacío que siento es enorme y sé que no se irá jamás.Espero poder tener pronto un bebè a quien amar, cuidar y poder entregarle todo lo que le neguè a mi niñito. Bichito, ojalà me perdones, bebè. Te amo.