Descubrí que estaba embarazada poco después de la primera falta. Había tenido mi primera relación sexual con un hombre casi diez años mayor que yo. Él se desentendió del tema. Una amiga me recomendó un médico. Concurrí a una clínica donde me durmieron y supuestamente me hicieron el aborto. Dos meses después seguía sin mestruar - no tuve relaciones con nadie en ese período - y descubrí evidentes signos de que mi embarazo continuaba. Fue en la época de la dictadura. Era muy joven, no tenía confianza en mis padres para contarles. Y encontré una mujer - que supuestamente era una partera - que me alojó 7 días en el garage de su casa, me puso una "laminaria" en el cuello de útero y me tuvo allí 7 días, sólo tomando agua, hasta que el aborto se produjo. Creí que me moría.
Intenté antes buscar ayuda con un psiquiatra hasta que ¡me presentó a su familia y me pidió que tuviera ese bebé y se lo diera en adopción!
Sólo me contuvieron algunos amigos. Nunca me arrepentí de lo hecho, aunque no le deseo a ninguna mujer que pase por una situación de tanto peligro. Por eso, estoy a favor de la legalización del aborto.
Desde aquella vez, siempre usé anticonceptivos. Y les enseño eso a mis hij@s. Pero también hablamos sobre la posibilidad del aborto. Es un derecho de toda mujer. Y debemos defenderlo.
Mis sentimientos con respecto a mi aborto, fueron de angustia, tristeza e inseguridad. Pero también de absoluta convicción de lo que hacía. No deseaba tener ese hijo porque no tenia una relación de pareja ni madurez para criarlo sola. Porque la relación de la que provino fue bastante agresiva (sin llegar a una violación). Porque no encontré el amor que hubiera necesitado para tenerlo.